Mira, observa, huele, prueba y toca. Toca el profundo dolor con tus ojos, con tu ser y nota la verdadera esencia de la belleza

jueves, 18 de marzo de 2010

Subástame

Me humedezco en el metal golpeado,
arrodillado,
trago el hambre de la derrota
como si fuese artesano del perder.
Seduzco la controversia del porvenir
aún sabiendo su irónica respuesta
al notar la utópica franqueza
en sus ojos degollados.
Me consagro en las pestañas de la guerra,
de la muerte,
enveneno mis pulmones con la vergüenza oxigenada
y arremeto con cinismo al puñal.
Me muero en tu seno,
encarcelado al tropiezo,
cabizbajo me declaro,
un metal deteriorado.

lunes, 15 de marzo de 2010

Molestándote

Soy en tu persiana ese polvo
que te acosa constante,
te exaspera borrarlo,
diluirlo al aire,
transformarlo al viento.
Soy la piedra en tu zapato
que te hace ruido,
te inyecta motivos,
te frena el caminar,
te clama un respiro,
te pide compasión.
Soy en tu cuerpo tu cáncer,
tu sida,
tu elemento suicida.
Soy nada más que un obstáculo,
un tal vez,
un cuidado,
un dardo mal clavado en la puerta,
un centavo.
Soy tu molestia perfecta,
tu cruel orador,
tu perfume en las fiestas,
la verruga en tu mentón.
Soy lo que no quieres
y necesitas a la vez,
como si odiarme fuese amarme,
como si amarme fuese perder.
Soy el verso que sobra
y falta a la vez,
soy el recuerdo en tu memoria
y el futuro por haber.

viernes, 29 de enero de 2010

La vida

Sólo sé que no comprendo tu ignorante sabiduría de no entender que sé que sabrás que lo que se sabe no se entiende.

Suicida Asesino

¿Qué hay después de un te amo?...
Podría sobornarte con un abrazo y un beso,
regalarte flores de vez en cuando,
negarte mi mano al cruzar una calle.
Seguramente tendría que esperar lo mismo de tu parte,
crear un ambiente amigable,
parecer tu eterno amante
o teñir en calvario mi noche,
en oscura mi mañana
y en tortura la semana.
Parece una frontera
con un abismo abrumante,
el odio no es mi vecino
y un te quiero resta carisma.
Lengua española nutrida de palabras y adjetivos,
frases de esmeralda,
rubíes de oraciones,
cinco letras ponen fin a un diccionario interminable.
No basta una mirada,
menos un cortejo,
un te amo va más lejos,
también cerca, pues lo acaba, lo termina y lo deja.
El decirlo te seca,
recibirlo te halaga,
tenerlo te sobra
quererlo te mata.
¡Suicida!, el que lo dice,
¡Asesino!, el que recibe,
te amo y se acaba,
te amo y tan sólo empieza.

Punto de vista

No importa si es tarde o temprano,
si es invierno o verano,
si el clima es templado o mediterráneo,
si cae la lluvia una vez al año.
No importa si el tiempo cae en un escaño,
si no estás en un futuro cercano,
si el problema se vuelve algo extraño...
lo único que importa...
es que te amo

Simpleza

No quiero recurrir a lo típico,
regular u ordinario.
No quiero interferir con la realidad
por un beso y un pasaje a la Luna.
No quiero utopías por tu nombre,
por tu beso,
por ti.
No quiero incluir a que la muerte nos separe
pues ni ella lo hará.
Mi prueba de amor es concreta y simple;
Una cena y un vino,
una caricia en tu ombligo,
una rosa en tu ventana
que nos despierta por la mañana.
De vez en cuando un afrodisíaco chocolate,
unos versos en una oración elegante,
terminar con un te quiero
y un beso para callarme.
No te pido que cruces el mar nadando,
porque, seguramente, morirías al intentarlo,
sólo quiero que me quieras
y que lo concreto sea tu sustento.

El juego del miedo

Siente en mi pena el miedo,
la sangría de mi sentimiento,
así, el duelo del desconcierto.
Vístete, amiga mía de paciencia y heroína
que aunque el día se tarde,
la noche será mi acompañante.
Un ignorante, de la lengua y hablante,
para ti compañera,
no soy lo que esperaste,
pues mientras medito en la Luna
tú vida, tú sigues
en la tierra en que creciste.
En tu beso descanso
y te hago tranquilizar,
quizás no lo quieres
ni lo piensas jamás.
En tu vientre hablo guerra
tu garganta pide paz,
en tu risa esta la idea
que la vida no da vuelta atrás.
Ayer te dije mía,
mañana no estarás
¿será esto un trébol de cuatro hojas,
o una memoria sin comenzar?.
Siente mi miedo en un beso,
el trauma por comenzar,
pues me llueve por dentro,
el sentir que te amo
y tu aborreces mi andar.
Aunque escondas tu sombra de día
la noche te hará hablar,
tu mirada no puede,
por lo menos, de mi escapar.
Porque sigo en tu pétalo,
en tu piel de algodón,
sigo hasta tu pálpito duro
a tu engendro de dolor.
Temprano caí vivo
durante la tarde morí,
de madrugada he renacido
maldita mi tumba no me quiere más ahí.
Siente mi miedo en tu beso
arrúgame la piel en celofán
mastica mi lágrima tu mejilla
tu cuello salvaje me aborda
y mis pies no se hacen esperar.
Quiero tu beso en mi miedo,
la palabra antes de germinar,
amarga y dulce,
y dulce por siempre,
y tu beso eterno con la dicha de no terminar.