No quiero recurrir a lo típico,
regular u ordinario.
No quiero interferir con la realidad
por un beso y un pasaje a la Luna.
No quiero utopías por tu nombre,
por tu beso,
por ti.
No quiero incluir a que la muerte nos separe
pues ni ella lo hará.
Mi prueba de amor es concreta y simple;
Una cena y un vino,
una caricia en tu ombligo,
una rosa en tu ventana
que nos despierta por la mañana.
De vez en cuando un afrodisíaco chocolate,
unos versos en una oración elegante,
terminar con un te quiero
y un beso para callarme.
No te pido que cruces el mar nadando,
porque, seguramente, morirías al intentarlo,
sólo quiero que me quieras
y que lo concreto sea tu sustento.
viernes, 29 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario